En 1850, el matemático francés Joseph Liouville (1809-1882) fue el primero en demostrar y dar un ejemplo de número trascendente, es decir, de número que no es solución de ninguna ecuación polinómica. Ese número se denomina ahora constante o número de Liouville, el primer número trascendente conocido. Posteriormente se demostró la trascendencia de otros muchos números reales, como e o π. Finalmente, el matemático alemán Georg Cantor (1845-1918) demostró que "casi todos" los números reales en realidad son trascendentes.
Esta constante fue descubierta de forma independiente en 1886 por el astrónomo alemán Ernst D.F. Meissel (1826-1895) y en 1874 por el matemático alemán Franz Mertens (1840-1927) y relaciona la divergencia de la serie armónica de números primos establecida en 1737 por Leonhard Euler (1707-1783) y el logaritmo del logaritmo de un número.
La constante de Catalan debe su nombre al matemático belga Eugène Charles Catalan (1814-1894) y aparece a menudo en estimaciones de funciones combinatorias y en ciertos tipos de sumas e integrales definidas. No se sabe si se trata de un número racional o irracional.
Φ=
La divina proporción se encuentra en numerosas figuras geométricas sencillas (pentágono, decágono, dodecaedro, etc) y se dice que se puede encontrar en muchas obras de arte y arquitectura del mundo antiguo (aunque es un tema discutido).
La divina proporción es también el irracional más difícilmente aproximable por fracciones continuas, ya que su desarrollo es precisamente: