Los planetas de Sistema Solar

Alrededor del Sol giran nueve planetas muy diferentes. Haz clic sobre ellos para saber más.

Júpiter

Júpìter es el quinto planeta del sistema solar y el mayor de todos (mil veces mayor que la Tierra). Contiene más materia que el resto de planetas juntos. Su masa es de 1,9 x 1027 kg y su diámetro es de 142.800 km. Tiene 16 satélites, cuatro de ellos (Calixto, Europa, Ganimedes e Io) fueron observados por Galileo en 1610. Júpiter podría ser completamente gaseoso, como el Sol. La atmósfera está compuesta por hidrógeno y helio, así como pequeñas cantidades de metano, amoniaco, vapor de agua y otros elementos. La metereología en Júpiter es muy dinámica y se manifiesta en las bandas longitudinales, las nubes y las tormentas. La gran mancha roja es de hecho una gigantesca tormenta.

Saturno

Saturno es el sexto planeta del sistema solar y el segundo más grande, con un diámetro de 119.300 km. Saturno está muy achatado por los polos debido a su rápida velocidad de rotación. Un día dura 10 horas y 39 minutos, mientras que tarda 29,5 años terrestres en dar la vuelta al Sol. Su atmósfera está formada principalmente por hidrógeno y por pequeñas cantidades de helio y metano. Es el único planeta con una densidad menor que la del agua, por lo que flotaría en un océano lo suficiente grande para contenerlo.

Su característica más llamativa son los bellos anillos que lo rodean, que no le impiden ser el planeta con más satélites del sistema solar (18). Entre ellos destaca Titán.

La Tierra

La Tierra es el tercer planeta del sistema solar y se sitúa a una distancia aproximada de 150 millones de km. Gira alrededor del Sol en 365,25 días y sobre ella misma en 24 horas. Tiene un diámetro de 12.756 km, poco más que Venus. La atmósfera se compone en un 78% de nitrógeno, 21% de oxígeno y 1% de otros componentes. La Tierra es el único planeta capaz de sostener vida en él. El núcleo de niquel y hierro fundido sometido a rápidas revoluciones genera un gran campo magnético que, junto con la atmósfera, protege de todas las radiaciones nocivas del Sol, así como de los meteoritos, que arden antes de golpear la superficie.

Última modificación: 28 de enero de 2002