HTML5

Veinte años después de su nacimiento, el HTML se encuentra en pleno proceso de transformación. Durante el 2011 se van a publicar versiones de los principales navegadores, Internet Explorer, Firefox y Google Chrome que empezarán a incorporar las nuevas características del HTML5, pero este proceso no está exento de motivos para la preocupación.

Los veinte años del HTML

El HTML es un lenguaje de marcas, es decir, una descripción del formato que puede tener una página web. En los veinte años de desarrollo del HTML, el HTML ha ido variando, pero también ha ido variando la manera en que se ha elaborado el HTML. Además, para poder ver un documento HTML es necesario disponer de un navegador que lo muestre, por lo que tan importante como la evolución del HTML es la evolución de los navegadores.

A grandes rasgos, podemos distinguir las siguientes etapas

1990-1995

No hubo nadie que definiera exactamente el HTML. Los fabricantes de navegadores, Microsoft y Netscape, fueron añadiendo etiquetas en cada nueva versión de los navegadores, provocando problemas de incompatibilidad.

1995-2000

El W3C fue el encargado de publicar las normas del HTML. Se publicaron varias versiones, pero en 2000 el W3C dedició abandonar el HTML en favor del XHTML. Mientras tanto, Internet Explorer se convirtió en el navegador más utilizado, superando el 90% del mercado, aunque no cumpliera correctamente las normas del W3C.

2000-2005

No se publicaron nuevas versiones de HTML ni de XHTML, puesto que Microsoft dominaba completamente el mercado y no sacaba nuevas versiones de Internet Explorer que siguieran las normas del W3C ya publicadas.

2005-2010

El W3C siguió sin publicar nuevas versiones, pero Firefox y Google Chrome fueron erosionando el dominio de Microsoft, que se ha redujo al 50%. El WHATWG, un grupo de empresas (entre las que no estaba Microsoft), al margen del W3C, empezó a redactar una nueva versión de HTML, el HTML5 y los navegadores de estas empresas (Firefox, Google Chrome, Opera) empezaron a admitir etiquetas del HTML5. El W3C terminó abandonando el XHTML y adoptando el HTML5. Microsoft también aceptó el HTML5, aunque Internet Explorer todavía no admitía etiquetas del HTML5.

Las características del HTML 5

Estos son algunas de las diferencias entre el HTML5 y las versiones anteriores:

La recomendación HTML 5 no se considerará completa hasta que no haya dos implementaciones completas. Se crearán conjuntos de pruebas detalladas para verificarlo

La sintaxis del HTML5 ya no está derivada del SGML y no se exige que los documentos sean válidos (no existe DTD), pero existe una variante denominada XHTML5 que sí lo hace. En la recomendación se detalla qué deben hacer los navegadores en caso de encontrar errores en las etiquetas.

Se crean nuevas etiquetas para estructurar mejor la página: <section>, <article>, <header>, <footer>, etc.

Se crean nuevas etiquetas para nuevos elementos (generados por el navegador sin necesidad de instalar plug-ins): <video>, <audio>, <canvas>, etc.

Se eliminan definitivamente etiquetas antiguas que ya estaban desaconsejadas en versiones anteriores, como <frame>, <font> o <center>, aunque se pide que los navegadores sean capaces de mostrarlas.

Se permite la inclusión de elementos SVG y MathML en documentos HTML5.

Un nuevo modelo de desarrollo ¿viable?

Los navegadores ya han empezado a incluir partes del HTML5. El navegador que quizás vaya más adelantado en este aspecto es Google Chrome, pero en el primer trimestre de 2011 se esperan nuevas versiones de Internet Explorer y de Firefox que incluirán bastantes partes de HTML5.

Pero aunque los navegadores están adoptando el HTML5 y las webs podrán empezar a utilizarlo, realmente el HTML5 no es una norma terminada. No se sabe cuándo el W3C aprobará y publicará el HTML y si resulta necesario que haya dos implementaciones completas, se dice que eso podría no ocurrir hasta 2020. Y el WHATWG ya ha anunciado que abandona la denominación por versiones (los borradores ya no hablan de HTML5, sino simplemente de HTML) y que el HTML será un lenguaje en permanente evolución, al que los navegadores deberán adaptarse continuamente.

En estos momentos (enero de 2011), es dificil saber qué ocurrirá. Sin duda, la idea de un lenguaje en permanente evolución casa bien con el estilo de Google, con productos en permanente fase beta, con ciclos de desarrollo muy cortos y con despliegues prácticamente instantáneos de las nuevas versiones (bien porque los programas se actualizan en los servidores, bien porque la actualización en los clientes se realiza de forma automática). Pero no casa nada bien con el estilo de Microsoft, con productos con largos ciclos de vida y despliegues decididos por los clientes.

Autor: Bartolomé Sintes Marco

Última modificación: 30 de enero de 2011