El parchís es un juego de mesa derivado del pachisi. Se juega con un dado y cuatro fichas para cada uno de los jugadores (de dos a cuatro). El objeto del juego es que cada jugador lleve sus fichas desde la salida hasta la meta intentando, en el camino, comerse a las demás. El primero en conseguirlo será el ganador.
El pachisi es un juego originario de la India, en donde nació en el siglo XVI. El tablero del pachisi tiene forma de cruz y representa el tablero original, que era el jardín del emperador Akbar el Grande. El centro del tablero representa el trono en que se colocaba el emperador en el centro del patio. Por su parte, las fichas eran muchachas indias que se movían de casilla en casilla y se disputaban el honor de jugar para el emperador.
En vez de dados, se utilizaban cauríes, conchas de moluscos que contaban un punto si caían con el hueco hacia arriba. El nombre del parchís proviene de la palabra pacisi, que significa veinticinco en hindi, ya que veinticinco era el máximo resultado posible que se podía obtener al lanzar las conchas que hacían las veces de dados.
El juego de la oca es un juego de mesa para dos o más jugadores. Cada jugador avanza su ficha por un tablero en forma de espiral con 63 casillas con dibujos. Dependiendo de la casilla en la que se caiga se puede avanzar o por el contrario retroceder y en algunas de ellas está indicado un castigo. En su turno cada jugador tira dos dados (o uno dependiendo de las distintas versiones) que le indican el número de casillas que debe avanzar. Gana el juego el primer jugador que llega a la casilla 63, "el jardín de la oca".
Las primeras versiones comerciales del juego aparecieron en la década de 1880 y estaban decoradas con motivos alusivos a la época, como por ejemplo niños con vestidos del momento. Se supone que la primera versión del juego fue un juego de mesa regalado por Francisco I de Médicis de Florencia a Felipe II de España entre 1574 y 1587. En junio de 1597, el londinense John Wolfe daba constancia por escrito de la existencia del juego.
El dominó es un juego de mesa en el que se emplean unas fichas rectangulares, generalmente blancas por la cara y negras por el envés, divididas en dos cuadrados, cada uno de los cuales lleva marcados de cero a seis puntos. El juego completo de fichas de dominó consta de 28 piezas, en cada una de las cuales se representa un par de valores posibles.
El dominó surgió hace más de tres mil años, a partir de los juegos de dados. No parece que la forma actual de 28 fichas dobles y rectangulares fuese conocida en Europa hasta que, a mediados del siglo XVIII, la introdujeran y extendieran los italianos. El nombre del juego es de origen francés y fue tomado de una capucha negra por fuera y blanca por dentro, los mismos colores que presenta el dominó.
Las damas es un juego de mesa para dos contrincantes. El juego consiste en mover las piezas en diagonal a través de los cuadros negros de un tablero de ajedrez con la intención de capturar (comer) las piezas del contrario saltando por encima de ellas.
La opinión generalizada es que las damas surgieron de jugar en un tablero de ajedrez el juego del alquerque (similar al tres en raya). Tanto las damas como el alquerque se jugaban con doce piezas por jugador.
No existe consenso en el lugar de origen, aunque generalmente se sitúa entre España y Francia. Algunos autores consideran que el juego de damas lo inventó Francesch Vicent en 1495 en Valencia. La primera referencia escrita con su nombre actual aparece al Libre de deablerie de Éloi de Amerval (1508). El primer libro acerca de este juego fue publicado en Valencia en el año 1547 con el título El ingenio, ò juego de marro, de punta, ò damas.